Sinopsis
-
“Recuerdo
que tú y yo éramos invencibles. Aunque cayésemos, aunque nos
tumbasen, siempre podíamos levantarnos. Podían ponernos un océano
delante, que no nos detenía; el calor de nuestra llama lo evaporaba.
Podían poner muros, que daba igual; los derribábamos para alcanzar
nuestro sino.
Siempre
juntos. Pero ahora estoy solo. Y por eso éste, el que ahora tengo
delante, ha podido frenarme. Ahora tú estás al otro lado. Ésta es
tu prisión.”
Prólogo
Con
emoción, ilusión e incertidumbre, os presento mi nuevo relato.
Huyendo
de mi zona de confort, he combinado mis dos mayores aficiones, la
escritura y la música electrónica, para crear un relato epistolar.
Se
trata de una serie de “cartas” que se unen para tejer una
historia. La mayor parte de sus frases, son fragmentos de letras de
más de veinte canciones de música electrónica. Y la esencia que lo
impregna de principio a fin, es la de algunas de mis favoritas.
¡Disfrutadlo!
LO42015
(...)
Fuiste
tú, sólo tú, la que luchaste a mi lado desde pequeño. Tú me
dabas fuerza para correr y perseguir mis sueños.
Tú,
sólo tú, fuiste capaz de ir más allá, de traspasar mi barrera de
hielo y explorar cada rincón de lo más profundo de mi alma. Alma,
que ninguna más pudo ver a través de mi mirada, para cualquier otra
indiferente.
Siempre
fuimos uno. No necesité jamás una llamada de buenos días para
saber que te amaba. Nunca hizo falta, porque cada vez que abría los
ojos, ahí estabas, mirándome, haciéndome sentir que podíamos
cambiar el mundo.
Los
demás ignoraban cómo me hacías sentir por dentro. Tú, mantenías
mi fuego ardiendo. Como hijos de la naturaleza, decidíamos por
nuestra cuenta. Era nuestra vida; y nosotros, sus dueños.
Como
fieras salvajes, adonde quisiéramos ir, íbamos. Y aunque no
supiéramos adónde, íbamos también. Escucharte era suficiente.
Siempre fuiste mi mejor consejera.
Pero
un día, todo cambió.
(…)
Fue
de golpe y porrazo. Aquel 1 de julio derribaron sin piedad la puerta
de nuestro hogar y te separaron de mí a la fuerza. Aún hoy puedo
sentir el dolor, tus uñas clavadas en mis brazos, aferrándote a mí
mientras otros mil tiraban de ti para soltarte.
No
lograste resistir, y no pude hacer nada por ayudarte. Mientras me
sujetaban, sólo podía ver entre lágrimas cómo te arrastraban, lejos...
(...)
Ahora
estoy solo. Y sufro, sufro mucho. Sufro al verme sin ti, porque te
necesitaba. Te quería.
Sin
ti, cada día es un peso más cargado a mis hombros. Y mi vida entera
pasará así, si tardas mucho en regresar.
Sin
ti no podré comerme el mundo. Sin ti no puedo gritar, algo acalla mi
voz. No soy capaz de decir lo que pienso. En mi interior, sólo
albergo resignación.
Y
mis amigos me lo notan. Parece que a ellos les pasa lo mismo.
Nuestras vidas han caído en la monotonía. Pasamos las tardes en el
bar de la esquina, buscando ahogar en cerveza nuestras conversaciones
genéricas, ya incapaces de llevarnos a ninguna parte. Pero siempre
nos echan a palos antes de conseguirlo.
Y
es que aún hay días en que puedo verte, puedo sentirte. Pero no, sé
que no es así, es todo producto de mi imaginación. Tú no estás
aquí.
(...)
Te
echo de menos.
(...)
No
aguantaba más. Partí en tu búsqueda.
Ahora,
de alzar mi mirada y contemplar contigo las estrellas, paso a vagar
por las calles, cabizbajo, bajo el manto de una noche eterna,
imaginándote, tratando de buscarte sin saber cómo, recorriendo los
recovecos de un mundo donde tras tu partida jamás ha vuelto a salir
el Sol.
Caminando
en soledad, con el silencio gritándome al oído, tal es el vacío
que siento que ni mi sombra se molesta en acompañarme. La mía se
antoja infructuosa, una odisea interminable en un laberinto de
caminos que no llevan a ninguna parte.
(...)
Desde
las montañas más altas que rodean la ciudad, hasta sus más bajos y
mugrientos suburbios, te busco, sigo buscándote, pero me flaquean
las fuerzas. Mi cuerpo está a punto de desfallecer; mas, amor, mi
corazón es de diamante. Él recorrería un millón de millas, sólo
para ver tu sonrisa una vez más, antes de morir.
Sé
que te han robado la voz. Esa voz tuya que tanto quiero, deseo y
merezco. No puedes gritar, no puedes pedir auxilio. Pero puedes
brillar, querida mía. Brilla. Muéstrame tu luz. Te encontraré.
Si
ahora, dondequiera que estés, oyes aullidos, soy yo, es Lobo,
implorando ayuda a la Luna.
(...)
Te
encontré.
Puedo
oírte. Puedo oír tu llanto entre el bramor de los truenos, en mitad
de esta tormenta que ahora ha tenido el antojo de desatarse.
Puedo
verte. Puedo verte ahora mismo. Sombras por doquier, una luz en la
lejanía. Eres tú. Sólo la tuya puede ser tan hermosa.
Recuerdo
que tú y yo éramos invencibles. Aunque cayésemos, aunque nos
tumbasen, siempre podíamos levantarnos. Podían ponernos un océano
delante, que no nos detenía; el calor de nuestra llama lo evaporaba.
Podían poner muros, que daba igual; los derribábamos para alcanzar
nuestro sino.
Siempre
juntos. Pero ahora estoy solo. Y por eso éste, el que ahora tengo
delante, ha podido frenarme. Ahora tú estás al otro lado. Ésta es
tu prisión.
(...)
Lo
es. No hay duda. LO42015. Tú estás encerrada aquí.
Sé
que debo liberarte. Ya. Debo sacarte de aquí antes de que sea
demasiado tarde. Por mí y por todos mis amigos. Por ti, y por todas
tus compañeras. Debo llevaros a casa.
(...)
No
puedo derribarlo. Trataré de escalarlo. Pero no sé si me voy a
atrever. Cuanto más alto suba, más dura será la caída. Oh, madre
Naturaleza, si los pájaros vuelan, ¿puedo yo también?
(...)
Te
he fallado, amor. No he podido hacerlo. Tuve que rendirme.
He
regresado a nuestro hogar. Siento que esto no es justo. Tú tendrías
que estar aquí, conmigo...
(...)
Pasa
el tiempo, pasan los días, los meses, los años, y ya no vivo mi
vida, sólo espero a que llegue mi muerte. Para poder volver a verte,
aunque sea en el más allá. En un lugar donde ya nada ni nadie nos
pueda separar jamás. Donde seamos tú y yo para siempre.
(...)
Algunos
lo llamarán fe; otros amor, pero la verdad es que, a veces, la brisa
del aliento de los débiles aún me hace creer en tu regreso.
(...)
Te
quiero, y te quiero desde lo más hondo de mi despedazado corazón.
Sin
ti, mi vida no tiene sentido.
Porque
sin ti, yo no.
Porque
sin ti, no soy nada.
Sin
ti, Libertad, yo no soy nada.
(…)
BW.
Epílogo
Y
ahora yo te pregunto, querido lector
¿quisiste
creer que leías una historia de amor?
Quizá
sí lo era; quizá no.
Si
vas a releerla, pon algo más de atención.
Pista:
LO42015 → Ley Orgánica 4/2015, de Protección de la Seguridad
Ciudadana (Ley Mordaza).
Entrada en vigor: 1 de julio de 2015.
Entrada en vigor: 1 de julio de 2015.
ANEXO:
CANCIONES UTILIZADAS
He creado este relato
utilizando la esencia y fragmentos de la letra de estas canciones.
Para quien guste, aquí las dejo:

ResponderEliminarSorprendente como siempre. Está claro que tocas todos los palos. Sin ser yo amante de la música electrónica y sin importar el sonido has hecho un gran trabajo de ingenio e ingeniería para lograr un resultado espectacular. Una metáfora maravillosa, un juego de palabras que lleva a imaginar una historia equivocada. Por supuesto que lo he leído más de una vez y cada vez he descubierto una alegoría distinta, un matiz nuevo. Me ha encantado. Atrévete con todo. Tú puedes. 👏👏👏👏👏👏
Tu reacción es exactamente la que buscaba crear en el lector con este post: haber podido disfrutar la primera lectura, llegar al final, replanteárselo todo y buscar sentidos y significados ocultos. Me alegra muchísimo que hayas sabido valorar esta creación. Muchas gracias!
EliminarMe ha gustado más la 3a vez que lo he leido, un escrito misterioso, al principio me imaginaba como sería ella, cada lector le pondrá una cara distinta, a retazos llegué a percibir que podrías hablar de una madre, protectora, necesaria, después incertidumbre, podría ser una sensación de lucha, de nuevo derrota, es un tobogán, no me esperaba el final, la libertad, como no!, su búsqueda ha movido la historia, su falta ha provocado guerras, en su nombre o mejor,supuestamente en su nombre ,se han cometido barbaridades pero , por encima de todo, la más dulce de las sensaciones. Más como éste!.
ResponderEliminarPues he de decirte que yo también, como lector ajeno al creador de la historia, habría pensado al leer las primeras frases que estaba dedicado a una madre o una abuela; pero pensaba que sólo me ocurría a mí! Efectivamente, el relato pretende jugar con las sensaciones del lector, transmitiéndole muchas distintas según vaya leyendo, aunque intenta que en la primera lectura se quede con la ¿falsa? interpretación de carta de amor. Me alegra muchísimo que hayas sabido valorarlo. Muchas gracias!
Eliminar